11 de febrero de 2009

Redacción de Ephram

«”Cuánto más cambian las cosas, más siguen igual”. No sé quién fue el primero que lo dijo, Shakespeare probablemente, o quizás Sting, pero de momento es la frase que mejor explica mi defecto fatal: mi incapacidad para cambiar. No creo que sea el único, cuanto más conozco a otras personas, más me doy cuenta de que todos tenemos ese defecto. Quedarnos exactamente igual todo el tiempo que sea posible, quedarnos inmóviles te hace sentir mejor, y si sufres al menos el dolor es familiar. Porque si sigues esa brizna de esperanza, sales de tu cueva, haces algo inesperado, quién sabe qué otras angustias puede haber fuera. Podría ser aún peor. Mantienes tu “status quo”, eliges el camino que ya conoces y no parece tan malo. No en cuanto a los defectos, no eres tú, no eres un drogadicto, no has matado a nadie… Excepto puede que a ti mismo.
Cuándo finalmente cambiamos, no creo que sea como un terremoto o una explosión, no creo que de repente seamos otra persona. Creo que es más sutil, algo que la mayoría de gente no nota a menos que se fije muchísimo, lo cual, gracias a Dios, nunca hace. Pero tú lo notas. En tu interior ese cambio es todo un mundo, y esperas que esa sea la persona que vas a ser para siempre. No tener que volver a cambiar nunca.»
Ephram Brown, Everwood, cap 2x04


Dwight David Eisenhower: "Cuanto más cambian las cosas, más siguen igual".


Hace años empecé a ver esta serie en 1TVE. Siempre me gustó por lo sencilla que es, no es la típica serie moña, ni tampoco subrealista. Es, simplemente, como la vida misma. Tiene sus toques, todo hay que decirlo, pero me encanta el rollo filosófico que se trae. Este texto es quizá el que más me ha gustado de toda la serie, y lo puse en síntesis-de aquella manera- en un artículo en mi otro blog. Espero que os haya gustado.

1 comentario:

S. Murain dijo...

Bueno lo cierto es que a veces me paso xD aunque para ello tengo avisada a la gente que me ponga freno en cuanto vean que me paso demasiado, no sería justo xD

pues si,aunque hay veces que ocurre al reves, cambias, y solo se dan cuenta los demás. Recuerdo mi etapa de los 15-16 años cuando ahí empecé a madurar y aún lo sigo haciendo, quien está atento a la realidad se da cuenta de que no para de cambiar, aunque ese cambio sea ínfimo. Esa serie parece interesante... =P

No parece la típica serie moña-adolescente-mecreoguay (Y)

un beso!