27 de octubre de 2010

Familiaridades varias

Creo que ya he comentado algo antes sobre mi familia. Poco, pero si. Como todas a su manera, supongo, mi familia es singular. A primera vista, lo que llama la atención es el número: 6. Somos 6 en casa: mamá(36), papá(42), yo(19), Arianne(12), Aida (9) y Laia(3). Además, en casa viven mis abuelos y mi tío. Una familia grande, es cierto, pero grande también es la locura de casa que tenemos.

Cuando yo nací, mis padres eran muy jóvenes, 18 y 22, y claro, para cualquier familia, el hecho de que "una niña tenga una niña" es un choque importante, por lo que mis primeros años de vida fueron todo regalos y mimos por parte de toda la familia, como es lógico. Hay un punto interesante y gracioso, y es que mi madre tuvo primos que son más pequeños que yo, es decir, tengo dos tío-primos más canijos. Durante 5 años estuve solita en mi reino de juguetes y atenciones. Era muy bonito, pero siempre quise una hermana gemela o un hermano mayor, pero resultó ser imposible-tonta de mi-, hasta que mi madre empezó a buscar, y empezó a quedarse embarazada cada dos por tres.

Si habéis echado cuentas, os daréis cuenta de que hay una singularidad, y es que entre niña y niña, hay unos 4 o 5 años de diferencia. Entre cada niña, aparte, siempre ha habido un embarazo fallido, y algunos bastante largos. Otra curiosidad, supongo.

Tener una familia tan grande trae muchas cosas buenas y otras no tan provechosas, como todo en esta vida, todo tiene pros y contras. Pero la verdad es que en el fondo me gusta la familia que tengo, aun que sea un poco distinta a ellos y a veces haya roces-cosa normal también-.

Lo que más me gusta de mi familia es que la casa siempre tiene vida, aun que a veces eso significa no poder relajarse, es bonito que siempre se escuchen risas y juegos-y gritos...- por los pasillos y las terrazas. Y una costumbre preciosa que tenemos que no cambiaría por nada en el mundo es la de juntarnos los fines de semana para comer en el porche. Vienen mi tía y su familia, que tiene una parejita preciosa, mis primos: Asier(5) y Nunu-Nuria-(3).

Nunca hemos sido una de esas familias modelo, ni esas de las que lo tienen todo resuelto, pero si que hay comprensión y cariño, y creo que eso es importante. Mis hermanitas para mi lo son todo, y aun que me muero de ganas de salir de casa e independizarme, sé que las echaría mucho en falta. Todas somos diferentes, a pesar de que físicamente nos parecemos mucho, y cuanto más pequeñas más.

Ari tiene una personalidad increíble, ahora está en la edad del pavo, y se ha vuelto muy muy pija, pero siempre fue una pequeña marimacho, que llora por nada porque tiene un corazón casi tan grande como sensible, pero en el fondo, no tiene maldad alguna, y me aterra un poco que de ahora en adelante se intenten aprovechar de eso. Como hermana mayor me preocupo por ella y siempre pretendo protegerla, ahora se está poniendo guapísima y está echando un cuerpazo de los que quitan el hipo, así que tiene a todos los criajos en la puerta de casa cada dos por tres, pero sé que es lista y confío en ella.

Aida es diferente. Aida es muy buena niña y muy servicial, pero tiene genio, y siempre ha sido muy mandona. Es tremendamente inteligente, y también un poco vaga, pero tiene muchísima imaginación y ganas de aprenderlo todo. Siempre está buscando cosas nuevas que hacer y aprender, es una crack. Eso sí, odio la obsesión enfermiza que tiene con la tele, es capaz de estar horas y horas viendo miles de dibujos animados.

Laia es la pequeñina, es mi bebé, mi orgullo y mi corazón. Me llevo 16 años con ella, así que prácticamente es más hija que hermana en muchos sentidos. Es un bebé extraordinario, desde muy corto tiempo de vida ha mostrado mucho interés por lo que le rodea, aprendió a chapurrear y a hablar muy pronto, y es un trastito con mucho genio, pero es tremendamente cariñosa. Una de las primeras frases que aprendió a decir fue "Camy-no le salía Tammy-, te quiero", y con lo lista que es, aprendió enseguida el efecto que esa frase tenía, y en los momentos más inesperado te aparecía con su Te quiero y un beso. Para mi es lo mejor que tiene, y como yo no soy muy dada a expresar esa afectividad con mi familia, me he esforzado para que ella aprenda lo bueno y positivo que es decirle a los demás como te sientes. Y eso me encanta.


Bueno esta entrada es una chorrada que no le servirá ni interesará de nada a nadie en absoluto, pero ayer mientras estaba a las tantas de la madrugada en el pc, oí que bebé estaba en el pasillo llorando y me la traje a dormir conmigo, y viéndola dormir tan tranquila, inocente e indefensa, tan jodidamente achuchable, se me ocurrieron todas estas estupideces, que por no despertarla, no quise escribir en ese momento. Realmente no concibo mi vida sin esas tres preciosidades únicas en el mundo, me siento muy orgullosa de ellas y de poder tener su cariño, pues en los malos momentos, cuando estoy enferma, triste o decaída, todas y cada una de ellas siempre han estado a mi lado, me han apoyado y me han animado con sólo una sonrisa. Y me enorgullece poder decir que además de su cariño y su respeto, también soy un punto de apoyo para ellas, para ayudarles a crecer y ver como poco a poco se convierten en personas excepcionales.

Nota mental: Creo que algún día escribiré algo sobre mi abuela, que para mi es la persona más importante del mundo, así que dejo constancia aquí.

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