10 de diciembre de 2010

Mascotas

No sé si sabéis, porque ciertamente no lo he comentado nunca por aquí, que en casa hay un nuevo miembro en la familia: Sandy. Resulta que después de tanto tiempo buscando una mascota que me dure más de dos semanas, en Agosto encontré "de oferta" a una preciosa cachorrita ¿queréis verla?
Mucha gente es dada a querer y adorar a todos los animales por igual, defenderlos, dar la vida por ellos y blablabla. A ver, a mi me parece muy respetable esta postura, pero he de reconocer que nunca jamás he sido una amante de los animales. Algunos-pocos- me gustan más, otros menos, pero la mayoría, la inmensa mayoría, nada de nada. De todos los animales, para mí los peores son los perros. ¿Por qué? Fácil: me dan pánico. Exacto tengo lo que se dice "cinofobia", o fobia a los perros. Es ver un pastor alemán o galgo por la calle suelto y me cago viva. Incluso los no tan grandes me dan canguele, y muchas veces me he visto en situaciones embarazosas. Hoy no vamos a hablar de las fobias, al menos yo no, este punto podemos tratarlo bien en otro post. Hoy hablaré de la locura que supone para una ignoradora de animales y, concretamente, de los perros, adoptar uno.

¿Por qué un perro? diréis. Fácil: son cariñosos, "fáciles" de enseñar, fieles, se les puede sacar a pasear y, lo más importante, duran una burrada de años. Los que tengáis animales y los que os gusten, sabréis que enseguida se les pilla un cariño descomunal, y si mueren repentinamente te dejan bien jodidito una temporada. Bien, aun que penséis que soy una hurraca sin corazón que odia los animales, a mi me pasa igual.

El invierno pasado Nando, mi novio, me regaló un conejito enano precioso, y lo adoraba, le compré cosas para jugar y chuminadas varias. Y de repente, sin más, a la semana o así, murió de sopetón sin saberse por qué. Luego me regalaron otros dos, hermanitos, y más de lo mismo, duraron poquísimo y murieron de la misma horrible forma que Dori1. Indagando por internet supimos que esa raza de conejitos es propensa a morir por una enfermedad que algún listo soltó en los campos para contrarrestar que se comieran sus cosechas, y ahora esa enfermedad va libre por ahí matando tiernos conejitos. Me deprimí muchísimo y quise olvidarme de las mascotas.

Pero ent
onces, como muchas veces, me acordé de mi mascotita de la infancia, Toby, un pequinés con un toque de Pomerano realmente precioso, un perrito ejemplar, super cariñoso y fiel a más no poder. Se me murió cuando cumplió sus 14 años, y yo tendría pues como 8 o 9. Le echaba en falta muchas veces, así que decicí buscar un cachorrito de pequinés. ¡Vaya idea! No sé vosotros, pero yo fui incapaz, es imposible encontrar un pequinés, pues hay tiendas que incluso venden pomeranos diciendo que son pequineses!

Pequinés adulto








Cachorrito de Pequinés/Lulú de Pomerania

El caso es, que lejos de darme por vencida, seguí buscando, y al no encontrar pequineses, busqué Carlinos, esos chuchos tan monos, de cara aplastada y arrugada, con expresión de pena y los ojos saltones, el rabo enroscado y el tamaño de un cojín de sofá. Y también se me hizo difícil. Así que opté por ir a mirar por tiendas de Palma, y dije: lo primero que salga, pequinés, carlino o teckel(perro salchicha). Y a la primera tienda que fuimos allí estaba, con 2 mesecitos recién cumplidos y acabada de llegar, absolutamente perfecta, hembra, menuda y risueña. Una ricura. Y sin avisar en casa, sin ton ni son, me la compré y Nando me ayudó aportando un poco como regalo.
Hoy puedo decir que soy orgullosa dueña de una perrita que aún no ha crecido del todo, tiene casi 6 meses y es la mar de cariñosa y juguetona. Realmente no pude haber hecho mejor elección, es muy buen perro para los niños, y como es vaguete y pequeño, puede vivir en pisos tranquilamente. La única pega que le veo es que aún no he sido capaz de quitarle algunas malas costumbres y adiestrarla del todo, como el tema de sus necesidades, de dónde puede ir y dónde no y tal, pero bueno, todo se andará!

Y bueno, para los que, seguramente, vendréis con los temas de siempre de: comprar en tienda está mal, mejor adoptar y tal...ya, ya lo sé. Pero el tema es que me apetecía que fuera de un tipo concreto por una serie de razones que no tengo por qué justificar, lo que cuenta es que la perrita tiene un buen sitio dónde vivir y una buena vida, y si ella quiere, podrá seguir igual o mejor muchos años.

2 comentarios:

pitusa38 dijo...

Hola Tammy!!! que perrito más lindo, también el pequinés era muy precioso, yo tengo una perrita, ya tiene 3 años, es una pasada tener un amiguito así, yo no la cambio por nada del mundo.
Ya he tenido en otras ocasiones más animales, siempre perros y gatos, me encantan!!
Pásate una Navidades felices, llenas de alegría y con quien más desees tú.
Que el proximo año te colme de todo aquello que quieres, no nos dejes, sigue con tu blog ok?? me encanta saber de ti.
Un besazo

Tammy Suárez dijo...

Pitusa! Cuanto tiempo sin saber de ti!? Que tal estás!? A ver si vuelves pronto y nos informas! Espero que todo te vaya genial de verdad, y que vuelvas :D

Un besito guapa y mil gracias!