6 de diciembre de 2012

Curar con Plantas

James Wong, de padre malayo y madre británica, es un joven etnobotánico que nació en Inglaterra pero fue criado en Singapur y Malasia. En 1999 obtuvo una beca que le permitió regresar al Reino Unido para estudiar en la Universidad de Bath y realizar prácticas en el Jardín Botánico Real. Posteriormente cursó un máster en Ethnobotánica y realizó trabajos de investigación en Ecuador, Java y China.

Curar con plantas es el programa de los remedios de la abuela. En capítulos de treinta minutos, James Wong, nos enseña cómo podemos utilizar flores y plantas que la naturaleza nos ofrece para hacer distintas recetas.

Estos remedios naturales, cremas, infusiones, ungüentos, todos nos ayudan a solucionar los pequeños problemas que nos pueden afectar en nuestra vida diaria. Insomnio, cansancio, eczemas... El programa nos ofrece el testimonio de personas que sufren el problema del que se trata, y podemos comprobar, con un antes y un después, que la receta da resultado.

El presentador también nos indicará dónde conseguir las plantas o flores en cuestión, y nos hará una completa descripción de las propiedades de cada una de ellas. James Wong es un experto en botánica que nos descubre todo el poder de los remedios caseros que nos proporcionan alivio y pueden encontrarse en nuestra terraza , jardín o el herbolario más cercano a casa.

También tiene un libro traducido al español con el mismo nombre que la serie. En ningún caso sustituye a un tratamiento médico ni lo pretende, pero aún así es muy interesante conocer remedios naturales nada dañinos con la piel y que pueden dar mejores resultados que productos con componentes químicos y de precios elevados.

Espero poder probar alguna de sus recetas y cuando lo haga prometo comentar aquí el procedimiento, el antes y el después y todos los resultados de forma completamente sincera, algunos son realmente curiosos e interesantes.

4 de diciembre de 2012

Castidad extremista

"Yo no beso, mi primer beso será cuando me case."

 Esto lo escuché en algún programa, supongo que algún tipo de reportaje o de telerealidad en no se qué canal, por Marzo de este año. El caso es que me quedé anonadada ante este tipo de ideologías extremadamente castas y controladoras. Al fin y al cabo es un control extremo sobre las personas, este tipo de pensamientos del estilo "No puedo, no debo" hacer esto o esto otro. Me parece absurdo.

Supongo que hasta cierto punto puedo entender que una persona decida no mantener relaciones sexuales porque quiere que sea con alguien especial y prefiere esperarle. Lo puedo entender. No lo comparto, pero me parece entendible el no querer "desperdiciar" ese momento tan supuestamente bonito e importante como es la virginidad. El tema es que todo lo relacionado con la virginidad es algo impuesto por la sociedad, que se viene arrastrando desde tiempos inmemoriales estos ideales retrógrados y absurdos impuestos básicamente por las religiones. 

Lo cierto es que todos estos tipos de normas sociales estúpidas me parecen absurdas y muy anticuadas, así que yo, en mi humilde opinión, pienso que una chica de 14 años que espere no tener ningún tipo de contacto masculino hasta el día que se case, básicamente se quedará para vestir santos. Y aún en caso de que encuentre a alguien tan retrógrado y machista como ella, pienso que este tipo de pensamientos e ideales extremistas no harán ningún bien a la hora de formarse como persona. Cabe esperar que esta pobre chica termine siendo una persona muy machista, intolerante e hipócrita, que nunca podrá ser ella misma ni desmarcarse de lo políticamente correcto según su religión. 

Espero que tarde o temprano se vayan cayendo todas estas barreras absurdas que no hacen más que crearnos problemas a nosotros mismos y a nuestras relaciones con los demás. Obviamente creo en la libertad de cada uno para elegir en lo que creer, pero creo que esto debe hacerse con cabeza, y no creo que tener una personalidad definida sea opuesto a practicar o creer en una religión o que suponga no ser una persona cívica y socialmente aceptable.

2 de diciembre de 2012

Industria farmacéutica

Este es uno de esos temas que siempre me ha hecho hervir la sangre, que más me ha hecho reflexionar. No se, cuando pienso en un joven estudiante que decide encaminar su vida hacia la medicina, lo lógico es pensar que lo hace porque quiere salvar vidas, contribuir de algún modo en la sociedad, verse realizado ayudando a los demás en sus peores momentos... Del mismo modo, cuando pienso en alguien que se encamina a la investigación médica o farmacéutica, pienso en una persona que quiere encontrar soluciones a todo tipo de problemas médicos, a crear nuevas curas y remedios, a buscar los por qués de ciertas enfermedades y avanzar en su tratamiento, prevención o su cura. 

Lo que nunca piensas es en que a pesar de las buenas intenciones, de la etimología de la palabra, o de la moralidad individual, detrás de la farmacia se encuentra lo que en realidad la mueve, una industria. Como la musical, visual, constructora... aunque se supone que es algo humanitario e importante, no es más que eso: industria, economía, un negocio. Es triste cuando te das cuenta de que en muchos paises gente muere a diario por enfermedades que son tratables y curables con un simple tratamiento médico a base de pastillas, pero que no sale rentable producirlas porque aquí ya no se consumen, o por que allí no pueden pagarlas.

Sé que este es un tema que está quemado, que todo el mundo en el fondo es consciente de ello. Pero a mi me da rabia. Y el día que me di cuenta de todas las implicaciones que esto conlleva, me sentí triste y sobre todo, muy defraudada con esta sociedad. Porque en un mundo en el que se hace negocio de todo, que la salud sea uno de los más rentables y a la vez el más despiadado, es lamentable.

Es muy triste, porque si yo de pequeña hubiera soñado con investigar la cura contra la enfermedad que se llevó a mi bisabuela, y hubiera dedicado casi toda mi vida a estudiar con ese fin, para luego verme encerrada en una industria que se dedica a patentar principios activos y dejarlos pudrirse de asco porque no resulta rentable la fabricación de ciertos medicamentos, obviando que aún así pueden salvar vidas, sinceramente, me sentiría estafada, y me sentiría hundida respecto a este tema.

No se, no quiero extenderme más en este tema, porque sé que muchos ya sabéis suficientes datos por vuestra cuenta. Realmente, ¿Qué opinión te merece esta situación? ¿Consideras que es normal o que está justificado? ¿Crees que es un mal menor por un bien común?