30 de mayo de 2013

Algunas novedades, aunque no hay ninguna... casi.

Bueno, por si no se nota, he tenido un año muy intenso en cuanto a lectura se refiere. En lo que llevamos de año he leído más de 20 títulos muy variados en estilo, género, autores... Tanto es así que llevo un retraso de más de 2 meses entre que leo un libro y publico su reseña. Igualmente soy consciente de que ya casi nadie sigue este blog, pero bueno, es un proyecto que emprendí hace ya unos años y me hace ilusión mantenerlo vivo, aunque sólo sea por mi y por mi pésima memoria.

Esto, obviamente, ha tenido mucho que ver con el hecho de que este invierno he tenido muchísimo tiempo libre. Me explico. Estaba matriculada, otra vez, en bachillerato a distancia, para ver si podía sacar las 4 asignaturas que me quedan para conseguir el título. Por muchos motivos, al final no ha sido así, pero el principal de todos es que no me siento motivada con el bachillerato, hasta el punto de que no me veo siguiéndolo y perdiendo más años con él.

Y no es sólo el hecho de que esté muy quemada de dejarlo y retomarlo por motivos a veces ajenos a mi, si no que además, es un título que por si solo no me aporta nada, no vale nada, ni para trabajar ni nada. Simplemente para acceder a la universidad. El problema es que no estoy segura de poder permitirme ir a la universidad. Porque ¿y si me pasa como con bachiller? ¿y si no puedo permitírmelo? ¿y si después de matricularme, tengo que volver a dejarlo por motivos económicos? Y hay que tener en cuenta de que una cosa es perder los 40€/año que vale el bachiller, y otra muy diferente es perder los 1000€ para arriba que cuesta la matrícula de la universidad cada año. Y no, no me habléis de becas porque en mi situación, no me las conceden por motivos que no vienen al caso, ya lo he intentado, creedme. El caso es que en mi vida no hay estabilidad alguna, ni emocional ni económica, y así ¿cómo voy a plantearme siquiera embarcarme en un proyecto de mínimo 4 años estudiando a tan altos precios? A su vez, en caso de que consiguiera un empleo fijo y tuviera un sueldo, por bajo que fuera, entrando todos los meses, ya me fue difícil compaginar 1º de bachiller con el trabajo a media jornada ¿sería capaz de hacerlo de nuevo, a nivel universitario y durante 4 años-mínimo- seguidos? Sinceramente, no lo se. Pero lo dudo, lo veo negro.

Estoy tan desanimada en este aspecto, en parte por que me veo frustrada y me arrepiento de mis decisiones. Veo a mis compañeros del colegio terminando ya sus carreras, algunos incluso MI carrera, la que siempre quise hacer, desde pequeña, cuando leía los tomos de psicología de las enciclopedias. Veo gente más pequeña que yo estudiando lo que les gusta. Veo gente más tonta, con diferencia, que yo, sacándose sus carreras. Y yo no. Yo estoy estancada con el bachillerato, algo que mucha gente pasa como quien pasa un catarro, como si nada. Y para colmo, está el lado opuesto, están aquellos que dejaron de estudiar bachiller, o ni se pusieron, y en todo este tiempo tienen un grado medio, o superior, o ambos, o idiomas o cursillos, todo ello son opciones de trabajo que yo no tengo. A día de hoy me veo con 21 años, con mis metas cada vez más lejos, y con, realmente, sólo la ESO y un buen dominio de inglés, además de amplia experiencia laboral, para adornar mi currículum, nada más.

Por esto mismo, este año, dado que al final no he hecho nada con el bachillerato, me he dedicado a leer y a pensar sobre mis opciones. Y he llegado a varias conclusiones. La primera es un claro reproche de no haber dejado el bachillerato a tiempo y haberme puesto con un grado medio, o superior o haberme sacado un idioma en este tiempo. El segundo es que, al volver a estudiar después de X tiempo, me di cuenta de que mi nivel ha bajado, es decir, ahora no tengo la facilidad que he tenido siempre con los estudios, sino que me supone un mayor esfuerzo que antes, que era básicamente esfuerzo 0. Y por último y más importante, he decidido que nunca es tarde. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que voy a dejar a un lado mis errores anteriores y voy a intentar aprender de ellos

He decidido empezar a estudiar Alemán el año que viene. En solo una semana sabré si estoy admitida en la Escuela Oficial de Idiomas o no, y mi principal objetivo es alcanzar, como mínimo, un nivel básico oral que me permita mantener conversaciones, por rudimentarias que sean, y me permita ganar un punto a mi favor en el ámbito laboral. No sé como va a ir esto, dado que soy consciente que el alemán es muy difícil y que no me gusta nada de nada, además de que el idioma que yo realmente quería aprender es Ruso, pero por temas de presupuesto y de ubicación, no puedo permitirme este año empezarlo. Igualmente, vale la pena intentarlo, y dependiendo de como salga este año, decidiré si al año siguiente sigo con Alemán, me paso al Ruso, hago ambos idiomas o ninguno. Y todo esto influido por el siguiente punto.

He decidido dejar de lado definitivamente el Bachillerato, después de llegar a considerar el empezarlo de 0 en otra especialización incluso. En lugar de seguir con esa calle sin salida, voy a matricularme en un año de preparatoria para la prueba de acceso a Grado Superior del año que viene, ya que este año no pude matricularme a la prueba libre (que te preparas por tu cuenta) a tiempo. Por esto, el año que viene voy a tener que emplearme a fondo para poder sacar la mejor nota que pueda en los 4 exámenes que tendré que hacer, y así aumentar las probabilidades de entrar al grado superior que más me interesa: Inserción Social. La verdad, no se como no lo había visto antes, pero es el que más me gusta con diferencia. He mirado su currículo de estudio y me interesa muchísimo, además, es el único Grado Superior que me deja la puerta abierta a entrar directamente en la carrera de Psicología de la universidad, en caso de que en un futuro me lo plantee. Además de ser una formación que me interesa, tiene prácticas y una clara salida laboral, que hasta ahora no tengo.

A resumidas cuentas, y después de todo este tocho de texto, he decidido reordenar mis prioridades y pensar un poco a largo plazo. No se como va a salir, obviamente es mucho trabajo, pero necesito ponerme a ello porque me he dado cuenta de que realmente las opciones que tengo ahora son bien pobres, y no importa lo inteligente que seas si no tienes una formación que te permita trabajar o que te abra más puertas que una simple formación básica. En cuanto sepa cosas sobre ambos cursos, ya comentaré por aquí como evoluciona todo. Eso si, si consigo matricularme en ambas cosas, el año que viene no tendré tanto tiempo para leer... así que mejor aprovecho ahora y sigo leyendo.

Tammy.

Los Ojos Amarillos de Los Cocodrilos

Autora
Katherine Pancol es una periodista francesa con una gran trayectoria literaria, a la que se dedicó exclusivamente después del éxito de su segunda novela en 1981.

Libro
Se trata de una novela realista, con toques de humor, que relata la historia de altibajos
de Josephine, una madre de dos hijas que vive sin pena ni gloria hasta que su matrimonio hace aguas y decide cambiar totalmente el rumbo de su vida. El ritmo del libro es algo lento al principio, pero en cuanto vamos avanzando vemos varias historias, de varios personajes, que se cruzan y evolucionan en una trama muy original, cuyo eje central es la realización personal y la necesidad de atención de las personas.

Trasfondo
Es una novela sobre la realización personal, sobre afrontar los cambios no deseados, la familia, la amistad, el trabajo, el reconocimiento y las relaciones personales. El punto fuerte del libro es sin duda alguna la gran evolución de los personajes a lo largo de la historia.

Opinión ★★★☆☆
El libro me ha gustado, pero lo cierto es que lo encuentro más enfocado hacia mujeres de la edad de la protagonista, de 40 años, porque refleja perfectamente sus inquietudes y sus problemas diarios, y obviamente, cualquier madre de 40 años se verá más reflejada en el libro que yo a mis 21. Aún así es un libro entretenido y muy bien redactado, disfruté leyéndolo y no tardé mucho en terminarlo. Este verano, si puedo, me compraré los otros dos títulos de esta serie "El Vals Lento de Las Tortugas" y "Las Ardillas de Central Park Están Tristes Los Lunes".